The Front Guerrilla

El reclutamiento frontend para la guerrilla.

«Si alguno de vosotros, nenas, sale de esta isla, si sobrevivís al entrenamiento, seréis como armas, ministros de la muerte, siempre en busca de la guerra. Pero hasta ese día sois una cagada. Lo más bajo y despreciable de la Tierra, ni siquiera algo que se parezca a un ser humano. Sólo sois una cuadrilla de desgraciados, una panda de mierdas inútiles pasadas por agua. (...) Aquí todos sois igual de insignificantes. Y mis órdenes son acabar con todos aquellos que no sean capaces de dar la talla en mi amado cuerpo. ¿Me entendéis, capullos?» Full Metal Jacket

Con motivo del primero de Mayo, el día internacional del trabajador(sic) algunos miembros de la guerrilla discutíamos al calor de unas cervezas sobre el estado del frontend y las dificultades que se presentan a la hora de reclutar nuevos miembros en los diferentes grupos. Las conclusiones fueron similares en diferentes regiones en lucha. Las noticias que llegan del frente son malas, muy malas. El estado del desarrollo front está castigado por su todavía (y probablemente durante unos años más) desconocimiento dentro de los procesos del desarrollo web en empresas y centros de formación clásicos.

La Universidad, ese museo del pasado

Sigue, por suerte y por desgracia, siendo más un espacio de desarrollo personal que no de desarrollo profesional. Sigue anclada en un pasado demasiado aburbujado como que para su profesorado, muchas veces aburguesado en la comodidad de un despacho propio y un puesto de trabajo estable, poco exigente y sin formación contínua, sea capaz de adaptarse a la velocidad con la que las nuevas tecnologías se mueven. No existe ninguna carrera en la que se trate frontalmente la profesión. Sólo en informática, bellas artes y comunicación audiovisual se escuchan ecos, pero de forma tangencial. Los informantes jóvenes de la zona de Levante nos cuentan que ahora Joomla y Flash son tendencia. Sobran las palabras.

Debería ser uno de los primeros objetivos del ataque.

El perfil del frontend.

Cuando se inicia un proceso de reclutamiento, existe una pregunta habitual que no suele ocurrir en otros perfiles. «¿Y tú, de donde vienes, de diseño o de informática?» Por desgracia, esta pregunta implica inevitablemente que exista una mayoría de perfiles que no están preparados para participar activamente en la guerrilla. Sólo algunas mentes preclaras que superan la exigencia mínima para darles un fusil con responsabilidad, gente formada a sí misma, liberada de la pegajosa ineficiencia imperialista. Otras veces se observa en sus ojos la llama del potencial y pueden ser adiestrados en el noble arte de la maquetación.

Pero la mayoría de las veces la guerrilla necesita entrar en combate de inmediato y los recursos siguen adoleciendo una falta de experiencia fatal.

Oferta in crescendo importancia en estancamiento.

Hace muy pocos años apenas existían guerrillas frontend. Algún diestro desarrollador back o diseñador mañoso suplía ese espacio cuando era necesario. El resultado lo podemos sufrir aún hoy en día.

Con el tiempo, algunos perfiles específicos han ido creciendo, como el de UX o el de frontend, pero se siguen viendo como una especie de segunda división, algo que cualquiera puede hacer bien. La importancia de un código semántico, limpio y ordenado, de la constante evolución del perfil, de la mejora contínua y la aplicació nde las últimas técnicas, implica muchas mejoras para el producto final, desde la potencial escalabilidad hasta el SEO, pasando por una infinita mejora visual, y por lo tanto, potencial venta o afianzación del cliente. Es importante para la guerrilla captar los que han traspasado la barrera limitante del perfil estanco.

Nula visibilidad

No existe, en general, una visibilidad del mundo frontend dentro de la anticuada sociedad capitalista que nos oprime. Desde los propios perfiles, encerrados en su pequeño mundo y que han olvidado la razón de su lucha, como de los grandes eventos, que son escasos y pocas veces independientes. Recientemente vimos como el frontnow Madrid se cancelaba por escasez de recursos, esto es, de sponsors. Los eventos, además por lo general, son internacionales o inalcanzables economicamente para la clase obrera. Un apoyo estatal o privado facilitaría el acceso a las clases más bajas, cosa que no ocurre y que la guerrilla frontend denuncia.

A pesar de la complejidad que encuentra la guerrilla para reclutar a sus componentes, reconoce también la gran capacidad de los actuales referentes para la lucha armada. Obviamente, no necesitan ser reclutados, disponen de herramientas y grupos independientes que esperamos que se unan a esta arrolladora e imparable masa frontend que pronto resonará en todas las calles.

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